Pero de repente ocurre y veo una nube y veo el mar y fácilmente imagino lo que no veo pero está
Shomei Tomatsu
Y ya no veo al fotógrafo y su estilo y su técnica dejan de estorbar, solo está el referente. Es entonces cuando sé que es una fotografía muy buena.
Y vuelve a ocurrir,
Veo el reposo, la calma, se siente el sol.
Toni Marciante. en 2.8
Y no veo un estilo, pierdo la conciencia de sí es color o blanco y negro, no sé si es digital, no es que no me importe es que los pensamientos están ocupados, ya no hay sitio para estas cuestiones,
ya no me aburro.
5 comentaris:
Cristian como te entiendo, además has dado en el clavo, lo que me pasa con las fotos, que por muy buenas que sean no me subyugan, no me hacen vibrar, sentir, vivir, que no es solo el ojo lo que está en acción, sino mente, corazón y vientre... es eso, que me aburren.
Nos has mostrado dos ejemplos maravillosos para abandonarnos en el mundo que nos enseñan, y personalmente me sumerjo más en la segunda.
Gracias Cristian ¡Todo un placer!
Cristian, puede resultar tan obvio lo que dices y, sin embargo, en nuestro afán por aprender tendemos algunos y a veces a subvertir el orden de las cosas, de la observación.
Pero hay algo más interesante aún en lo que dices, al menos para mi: has usado la palabra aburrir. Podrías haber dicho llegar, alcanzar, penetrar, motivar, miles de otras, pero has dicho aburrir. Y aburrirse es la respuesta a una falta de estímulo, que es un concepto muy general, el que lo engloba todo: el que te llegue, te alcance, te motive...
Creo que es una magnífica recomendación, no sé si ovia pero desde luego certera, observar tu estímulo o aburrimiento inicial frente a una foto y después, si se quiere, descomponerla.
Besos.
Cristian, me ha gustado que plantearas esa reflexión…
La imagen que va más allá de ser meramente buena ha de ser capaz de agitar nuestros sentimientos como si de un cóctel se tratase.
Si nos encontramos demasiado implicados con la imagen, no podremos ser objetivos y el impacto será en cierta parte efímero ya que nuestros sentimientos o estado anímico puede cambiar de un día para otro, ahí donde hubo una imagen que nos convulsionó hoy pasa en cierta parte desapercibida. Cada imagen esconde una historia, en muchas ocasiones la historia puede tener tanta fuerza como la imagen en sí misma y ambas pueden ir de la mano ayudándonos a comprender mejor las inquietudes que movieron al fotógrafo a captar dicho escenario.
Para mí hoy en día, (quizás mañana vea la fotografía desde otro punto de vista) la imagen que no aburre es aquella que tiene las propiedades necesarias para provocar que te dejes llevar por su corriente trasladándote al mundo mostrado independientemente de tus preferencias artísticas, diría que hasta provocando una sensación de ilusión al verla aunque no sea tuya…
A propósito de aburrirse con una foto o con cualquier cosa: A veces esta discusión me parece sin norte, es decir un tanto confusa. En primer lugar no es un criterio de calidad de la foto el que no sea aburrida, no me parece que la ecuación calidad de la foto= interesante sea verdadera. A veces es otras no, hay fotos intresantes que son definitivamente malas y fotos buenisimas que son muy aburridas o nada de interesantes. Que una foto sea interesante o aburrida lleva un componente subjetivo muy grande que si no me explican porque les interesa o les aburre el comentario me parece, cuando más, anecdótico y para los demás irrelevante. Hay tantas obras de arte que aburren a quienes las miran, escuchan o leen. Son buenas, pero aburridas, un caso extremo es Wagner, indiscutiblemente un genio, que ha compuesto innumerables obras maestras pero que aburre a mucha gente. A mi me pasa con Ansel Adams, después de un rato me aburre aunque se que sus fotos son obras maestras, luego muy buenas, además que se porque son buenas, cuales son sus méritos etc. Me parece mucho más interesantes fotos en que aparecen mis nietos aunque estén, mal tomadas. se que son malas fotos pero me interesan mucho más. Pero con eso no pretendo que sean mejores que las de A. Adams.
Lo que quiero decir es que no me parece adecuado descalificar una foto porque no nos parece interesante y quedar muy cómodos ahí. Así no progresamos en la apreciación de lo que vale la pena.
En la mayor parte de los casos si una foto no nos emociona, no agita nuestros sentimientos o no nos interesa no es problema de la foto, si no que una indicación de nuestras carencias e incompetencias para captar un mensaje.
Guillermo creo que no estamos tan en desacuerdo, hay un aspecto en las que dices que no solo suscribo sino que incluso estaba el la intención de mi entrada, es decir que la capacidad de interesar(me) y calidad no son la misma cosa.
Ahora bien no se trataba la entrada sobre el descalificar una cosa porque pueda o no aburrir a unos si y a otros no, sino de intentar encontrar esa frontera a partir de la cual el virtuosismo como fin en contraposición al rigor técnico imprescindible puede llegar a aburrir hasta a las ovejas.
No obstante creo entender lo que dices y creo que es una buena advertencia.
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